23 de abril de 2007

La fiesta de los lectores.

Hoy, día 23 de abril, se celebra el día del libro. Y aunque normalmente solemos dedicarlo a homenajear a autores y promocionar la lectura, yo querría este año poner el acento de manera especial en hablar del lector.
Porque nosotros, como lectores, hacemos que el mundo de la lectura, los infinitos universos que nos descubre, se hagan realidad en algún lugar. Porque cada vez que abrimos un libro y comenzamos a leerlo, estamos abriendo una puerta a un universo nuevo, que es nuestra particular mirada sobre las palabras del autor. Un universo que existe desde que comenzamos a leer, y que sólo existe a partir de ese momento, pero que nunca se abriría si no llegamos a leerlo. Porque es única e irrepetible la forma en que cada uno interpreta cada libro. Es única, y crea una visión sobre las palabras que es a su vez un nuevo acto de creación y de sugestión. Por eso, he querido yo hoy trasladar aquí un párrafo del libro que ando leyendo estos días. Para dároslo a conocer, si es que no sabíais de él, y para compartir con vosotros algunas de las reflexiones que propone, que creo que quedan más o menos dibujadas en estas palabras. Que cada uno construya su particular mundo con ellas.

SÁNDOR MÁRAI. La Mujer Justa (narrativa Salamandra), 2005.

Sándor Márai es un escritor Húngaro que tuvo gran éxito en el periodo entre guerras, y que más tarde, con la llegada del comunismo a su país, cayó en el olvido. Hace unos diez años comenzó a recuperarse su obra en gran parte de Europa, a partir de la vuelta a la edición de una de sus novelas más interesantes “El último encuentro”. Su narrativa incisiva y llena de reflexión sobre las relaciones personales, su particular bisturí a la hora de diseccionar la naturaleza humana, la cultura europea, el papel de la burguesía, la oscuridad del hombre, son casi perfectamente vigentes hoy en día. Navegar por sus libros nos lleva a una continua y profunda reflexión sobre la vida y el mundo en el que vivimos. Es un escritor adictivo, y muchos de los que terminamos seducidos por aquella primera novela suya reeditada nos convertimos en seguidores incondicionales. Y hemos esperado con verdadera ilusión que poco a poco se hayan ido recuperando las novelas que escribió. Hace pocas semanas lo hacía otra de ellas (“la hermana”) que yo ya albergaba en mi biblioteca en su traducción italiana, puesto que este verano cuando estuve allí ya estaba traducida y no pude resistirme a comprarla...
La mujer justa fue la última novela que escribió en vida, y en ella el nivel de reflexión alcanza una altura conmovedora... Quiero compartir con vosotros uno de sus pasajes...
Feliz día del libro.



"(...) Todos ignoraban quién era el amor secreto del criado y de la cocinera salvo mi madre, que con toda seguridad no era muy experta en cuestiones amorosas y probablemente nunca había leído nada sobre deseos tan ambiguos como la pasión sin esperanza de la cocinera por Judit... Pero sabía la verdad. Era ya mayor y no se asustaba de nada. Sabía que la presencia de Judit en la casa era peligrosa y no sólo para el criado o la cocinera... era peligrosa para todos sus habitantes. Por mi padre ya no se preocupaba porque para entonces era un anciano y estaba enfermo, y además mis padres no se amaban. Pero a mí sí me quería mi madre; más tarde me pregunté por qué no había alejado a tiempo aquel peligro de la casa si lo sabía todo... He tenido que llegar a estas alturas de mi vida para comprenderlo finalmente.
Acércate un poco. Mi madre deseaba aquel peligro para mí
Quizá porque temía que yo fuese víctima de un peligro mayor... ¿Sabes cuál? ¿No lo adivinas?
La soledad, esa terrible soledad en la que se habían consumido sus vidas, las vidas típicas de una clase social triunfante, acomodada y ceremoniosa. En la existencia de las personas puede verificarse un proceso que es alarmante, angustioso, peor que cualquier otra cosa... El progresivo aislamiento del mundo. El proceso de convertirse en máquinas. En casa reina un orden severo, en el trabajo reina un orden aún más rígido, y en torno a ellos, un orden social absolutamente estricto; incluso su diversión, sus inclinaciones y sus vidas amorosas se desarrollan según un orden. Saben por adelantado a qué hora deben vestirse, desayunar, trabajar, amar, divertirse y dedicarse a la cultura. Están rodeados de un orden maníaco. Y en ese orden descomunal, poco a poco se va congelando la vida a su alrededor, como si, durante una expedición que se dirigiera a lugares lejanos y frondosos, de pronto el océano y la tierra se cubrieran de hielo y todos sus planes y objetivos cayeran miserablemente en el frío y la quietud. ¿Y que es la muerte sino frío y quietud? Es un proceso lento e inexorable. Un día, la vida familiar se coagula. Todo se vuelve importante, se concentran en cada detalle, pero pierden de vista el conjunto, la vida misma... Se visten con tanto esmero por la mañana y por la noche como si al ponerse la bata tuvieran la intención de celebrar algún rito solemne y sagrado, un entierro o una boda, o de asistir al pronunciamiento del fallo de un juez. Van a fiestas, reciben invitados, pero detrás de todo se esconde la soledad. Y mientras la esperanza se mantenga viva en sus corazones y en sus almas, detrás de tanta soledad, la vida será soportable. Seguirán viviendo... como buenamente puedan, sin la dignidad del ser humano, pero vivirán. Por la mañana tendrá sentido darle cuerda al mecanismo para que funcione hasta la noche."

14 comentarios:

Fenjx dijo...

cuantos universos infinitesimales
viven dentro de cada uno de nosotros?
posiblemente más que células

Luís Galego dijo...

As velas ardem até ao fim de SÁNDOR MÁRAI marcou-me (quer o livro, quer a adaptação para teatro, que tive a oportunidade de assistir em Londres, em que o protagonista era interpretado pelo fabuloso Jeremy Irons)...Hoje dia do livro fizeste-me lembrar um autor de quem gosto muito, obrigado!!!

Uno dijo...

Buff, yo soy lo peor para eso de la lectura, pero este año ya llevo 3 libros (En realidad esta año he terminado uno que empecé el pasado, me he leido El Principito, que son mas dibujos que libros, y otro que ese si, es un libro enterito leido ne 2007).

Ahora toy con otro de esos mega gordos que solo ver la de hojas que tiene se le quitan las ganas a uno de leerlo, pero bueno, mientras vaya al gimnasio, con algo hay que entretenerse en la bici.

Un besote, grandullon.

salva dijo...

Niño escribes tan bien que me dejas sin palabras, y no sé que comentarte, así que te pido disculpas de antemano por si mis comentarios son pobres tanto en la forma de expresarme como en la idea que quiero reflejar, pero te sigo leyendo eso que te quede claro.

Me ha gustado mucho como reflejas lo que cada persona siente cuando abre un libro, la existencia de un mundo paralelo que existe en parte y que solo forma parte de nuestra realidad cotidiana cuando lo abrimos.
Y me ha recordado a la sensación de impaciencia, de voracidad que tienes cuando esperas con ansia que llegue un libro y que sabes que te lo vas a leer y disfrutar intensamente.
Y el olor a nuevo de un libro cuando lo abres que me encanta aspirar.
Eso es lo que tiene tu forma de escribir, me conecta con sensaciones, con recuerdos y me hace divagar xdd.

Senses & Nonsenses dijo...

de acuerdo con el comment de salva, especialmente el útlimo párrafo, para no repetirme más que nada.
gracias.

un beso y una flor.

NaT dijo...

Me ha gustado tu idea, deberíamos haberla puesto todos en práctica y poner un párrafo del libro que nos estamos leyendo en este momento... quien lea ¡claro! que yo se de "uno" jajajajaja.

Aunque yo no sabría que poenr pues siempre me leo 3 libros a la vez. YA lo pienso, dependiendo de lo vaga que esté esta noche...
A ver si nos hablamos hoy
besitos!!!1

luigi dijo...

Curiosamente es el autor favorito de mi chico de 'las cien citas y nada'. Supe de su existencia a traves de él. De 'la herencia de Esteher', de 'tierra tierra'... Ahora, con tus palabras, más decidido que nunca, tengo que leer algo de él. Un beso fuerte.

David dijo...

Sin duda un relato mucho más sugerente que el que estoy leyendo ahora. Mi lado friki me ha impulsado a leer "El economista camuflado". No comment.

Vulcano Lover dijo...

Fenjx Sí, hay montones de universos creados a partir de leer un libro. Algunos nos acompañan ya para siempre... Más los universos de lo slibros que aún no hemos leídos, que (así lo creo yo) también aletean por ahí en algú nlugar... Ayer por la noche, con las librerías abiertas hasta medianoche, era increible... Colas en las cajas a las diez y media de la noche, música en directo, todo el mundo revolviendo por las estanterías... Se podía escuchar casi el crujir de todos esos universos paralelos en la imaginación de los cientos de lectores que abarrotamos las librerías ayer... LA vida a veces nos regala esos momentos especiales que compartidos lo son mucho más.
besos
Luis, te entiendo perfectamente, Sándor Márai es un escritor del que uno ya no puede salir una vez que entra... su nivel de reflexión te aptrapa, y la intriga de sus novelas conmueve como pocas... Me alegro qeu compratamos favoritos. Abraço
Uno, no tengo forma de enviarte saludos, guapo... Tu libro de visitas ya está lleno, y no se cómo enviarte algún mensajito de ánimo y maxineo... Besos
Salva, Gracias por el cariño que pones siempre en tus palabras... Las emociones del lector son muy especiales. Desde el fetichismo de olerlo, tocarlo, colocarlo en la estantería en el lugar que queremos para él, hasta abrirlo de vez en cuando para leer algún párrafo, hasta el momento en el que nos llama que lo leamos y nos dejamos seducir por el mundo que recrea en nuestro pensamiento, las reflexiones que nos provoca, los momentos de placer, de sentirnos parte del libro... qué razón tienes...
Besos, guapo.
Senses, a pesar de tu pereza al escribir, también te envío ración copiosa de besos y abrazos...
Nat... al final no nos has contado qué andas leyendo tú... Bueno, espero que me lo cuentes en persna prontito... Besos, guapaaa
Luigi, yo la verdad que te recomendaría "eL último encuentro", que es la novela por la que la mayoría lo conocimos... Es muy intensa y se lee casi de un tirón... Además, luego nos daría para hablar mucho de ella, pues es una novela que se da especialmente a debatir, pues implica al lector mucho en la interpretación de la historia... Venga anímate... (ya vas por cien citas sin que pase nada????? Ayns, nene, porque al menso leea a Márai, pero la verdad que es para darle puerta....)
Besos, guapísimo... (te veo pronto??)
David ¿y tú crees que yo no tengo lado friki???? jajajajaja, eso es que no me conoces... Algún día, si te dejas, te lo muestro todo (es que por aquí por el blog dejo solo escapar mi lado intelectual, pero tengo otro muy petardo, la verdad...)
Un beso grande, niño.

Uno dijo...

Tu no sabes como hacermelos llegar, pero los los noto, eso es lo importante.
;-P

pe-jota dijo...

Como siempre, últimamente fuera de tiempo, pero aquí estoy, para darte las gracias sobre esta recomendación, sinceramente, no conocía a este autor, y lo encuentro interesante.
Aparte de esas primeras palabras sobre lo que yo denominaría la poderosa magia de los libros.

Fenjx dijo...

yo también estoy seguro de eso
björk tiene una canción que se llama the modern things
http://fenjx.blogspot.com/2005/04/en-una-montaa.html
que me sorprendió por defender
como tú y como yo
también esta teoría

luigi dijo...

Si en cien citas no ha pasado nada y sigo quedando con él, no es porque albergue esperanzas aun, sino que estamos comenzando una bonita amistad. A falta de pan...

Amilamia dijo...

Me gustó muchísimo ese libro. Me han gustado todos los qeu he leído de Sándor Marai, pero "La mujer justa" me lo he tragado de un bocadoooo. Es de esos libros qeu después de haberlos leído continúan caminando a tu lado durante mucho tiempo, suben y bajan las mismas escaleras, te acompañan en el coche cuando vas al trabajo, en ese momento en el que el lado derecho del cerebro queda totalmente libre para casi todo. Te gustará.
Bicos