3 de julio de 2007

Inexplicable desamor.

Si la vez anterior no pudo conquistarme con su aclamada “Lejano”, el director turco Nuri Bilge Ceylan sí me ha convencido ésta con su última iklimler (los climas). Su técnica en lo esencial no ha variado. Abundante uso de la poesía visual, diálogos reducidos al mínimo y creación de atmósferas que hablan por sí mismas.

Nos enfrentamos en esta ocasión a un duro y espinoso ejercicio de desamor a la deriva, y a dos personajes (Isa y Bahar) que no son capaces de entender qué les está pasando. La amargura y la desazón de admitir la pérdida de un sentimiento, y lo inexplicable de no poderlo asumir les llevan por caminos separados llenos de ausencia y silencios. Esta es una de esas películas en las que muchos saldrán del cine sintiendo que no les han contado nada. Así me ocurrió a mí en “lejano”. El que, por el contrario, tenga la suerte de conectar con el elaborado universo íntimo del director, irá acumulando imágenes, silencios, palabras, y poco más. Pero cuando salga de la sala, sentirá cómo de repente se derrumba todo por dentro, y cómo la esencia del desamor se le habrá ya inevitablemente inyectado bajo la piel. Porque Ceylan se aleja de pretensiones conceptuales y nos lo retrata a través de lo mínimo, de lo cotidiano, desde el plano más sincero de la realidad. De ahí el maravilloso y sutil paralelismo con las estaciones climáticas. Y después lo envuelve todo con una poesía desatada y sensual, llena del esplendor monumental de Turquía, y no exenta de ciertos toques atávicos, para dejarnos ese retrato impecable del desamor y sus zarpazos.

Impresionantes las interpretaciones de los dos protagonistas. El propio director, de una dureza sobria, pero dejando translucir una fragilidad demoledora en ciertos momentos. Su mujer, en el papel de Bahar, silenciosa y dotada de una portentosa melancolía en sus gestos y en su mirada, una mirada que no podemos olvidar y en la que muchos no podrán evitar reflejarse.

13 comentarios:

pe-jota dijo...

La verdad, no sé si verla o no verla, la crítica que haces parece que nos lleva hacia una película que más bien parece un ejercicio de estilismo estético, en el cual la palabra parece estar de mas.

Vulcano Lover dijo...

No sería justo llamarla ejercicio, porque no lo es, Pe-jota... A veces hay que dejar la vehemencia a un lado y saber encontrar el sentido a la comtemplación. La parte estética de la película en este caso no es gratuita ni exagerada (aunque se sirva en abundancia)... Las palabras tampoco están de más. Hay las justas... Porque ésta no es una película de discursos. Como te digo, es una película que nos retrata el desamor desde lo cotidiano, desde lo corriente, desde lo aparentemente intrascendente, pero desde donde se gestan muchas más rupturas de las que imaginamos... Como te digo, el secreto está en saber conectar. No te aseguro que sepas hacerlo, porque yo en su anterior película no supe cómo. En ésta sí.
Besos.

Carlitos Sublime dijo...

Pues a mí, Uzak me empezó gustando, aunque me pareció sumamente lenta, vaga en sus argumentos y, en el fondo, un poco vacua. Sin embargo, cuando la recuerdo con el tiempo, mis sensaciones al respecto se vuelven casi entrañables. ¿Será Estambul? No lo sé, pero es que a mí Turquía me llega muy, muy adentro...

La veré. No ahora, pero la veré. Gracias por la recomendación.

Besos

Fenjx dijo...

me gustan las palabras
que permiten proyectar diálogos
en los silencios
que te permiten elaborar mientras las ves
que dejan que la música la luz y las sombras tengan también su papel
este no es un momento para verla
necesito inyectar otras películas bajo mi piel
pero me la apunto
para cuando sea el momento
besos

Hugo dijo...

Mira, te voy a contar la verdad, pero no se la digas a nadie.

Cuando ví LEJANO con miexnovia (sí, has oído bien), la ví a las cuatro de la tarde en los Renoir de Princesa y tal fue la dormidera que nos entró que después de ver 15 minutos de nieve en silencio, decidimos levantarnos e irnos a ver otra cosa. (Yo creo que no esataba el horno para bollos pero en definitiva ese tipo de cine me tiene que pillar en un estado determinado -anfetaminado por ejmeplo- para que me guste)

Acabmos vienDO Swimingpool en la sala de al lado, mucho más ligerita de cascos pero más amnea para esas horas (y es que Ludivigne Sarnier....)

por cierto, muchos besos.

y VÓTAME PLEASE!!!!!

www.hugoyloscuerposcelestes.blogspot.com

el chico de la chaqueta azul dijo...

Poesía visual, silencio, creación de atmósferas y desamor: me gusta seguro.
El otro día leía sobre ella en El País y ya me llamó la atención a pesar. El hecho de ver tu entrada me anima a verla un día de éstos.
Besos viajeros.

gatchan82 dijo...

preciosas imágenes...

ay, tengo que ver más cine.

J. H. dijo...

Tú y tus películas, jejejejejeje.

A ver si la próxima vez que nos veamos soy más yo mismo, ¿ok?

pe-jota dijo...

Acepto humildemente el suave tirón de orejas que me dedicas, en mi defensa sólo puedo argumentar que el cansancio me llevó a no acabar de entender bien el significado de tu post.

Besos correspondidos

NaT dijo...

Cada vez que leo algo tuyo sobre cine me doy cuenta de que cada día soy menos cinéfila... me da por otras cosas mas aburridas, es verdad, lo confieso.
Besos grandes, besos gordos, besos con sabor a té... de Ceylan

Senses & Nonsenses dijo...

Las imágenes tienen muy buena pinta. Debo estar más desconectado de lo que me creo, porque no había oído hablar del director ni de las pelis que hablas.

cómo me gusta una buena historia de desamor!, tanto o más que una historia de amor pasional. ya no hay vacío, abismo, pero a veces pienso que aún sigo viviendo ese momento.

no me digas que no me pega nada, que seguro que lo estás pensando..., que me voy a enfadar, ;)
aunque es cierto que estoy algo perezoso con las cinematografías exóticas.

un abrazo.

Vulcano Lover dijo...

Carlitos... A mí Lejano no mne llegó, la verdad, ni cuando la vi ni después. Y esta sí... pero la verdad es que sobre todo me ha conmovido después de verla... es como si la película precipitase dentro de uno tras ser vista... Sí, Turquía es mucho Turquía, a mí también me produce fuertes sensaciones.


Fenjx----- No, no la veas ahora... quizá es una película demasiado dura si uno está viviendo el desamor. Aunque más bien la película se sitúa en ese momento en el que aún lo llamamos amor, pero éste canima phacia una deriva incontrolable...
Besos, y pídeme las palabras que quieras...

Hugo... no voy a pensar que me escribes un comentario tan largo para pedirme que te vote... (jajaja) Además, ya sabes que si tú me lo pides, yo lo hago... Lo que tiene ser un hombre fácil, ya ves... Por cierto, qué me va a sorprender a mí lo de la novia... Jajajaj, aquí cada uno tiene su historia, y eso es lo bonito, no??? A ver si un día me cuentas despacito las tuyas, vale??
Besos, claro... Y un vodka a secas???

Chico de la chaqueta azul.
Ya me contarás... es una interesante reflexión sobre el amor y su fin. Unida a tus reflexiones de esta semana y las conversaciones que me has provocado (con otras personas) acerca de todo esto, han dejado en mí una reflexión que aún anda a descargar en mi cabeza... El amor esquiva y surge del otro lado. Caminar furiosamente no lo esquiva, pero tampoco lo atrrapa a veces... Sigue el camino...
Besos,

Gatchan---- sí, tienes que ver más cine... Que conste que yo intento contribuir a ello... Para cuándo la próxima??? Ya me contarás un poco más de la de ayer...Un beso

JH... uno es uno miso siempre... Y ma´s tú... NO renuncies a ninguno de tus yoes, pues todos te hacen como eres... Per sí, la próxima vez sin duda nos vamos a reír mucho más... a qué sí???
Besos y ánimos.

Pe.jota... correspondidos, sí... Y el tirón de orejas era suave, hombre, casi una caricia...
Más besos.

Nat... no sé, jajajaja... creo que simplemente nos gustan diferentes formas de cine, pero eso no hace a nadie más cinéfilo... Ya sabes, los cinéfilos en el fondo son otros... Pásalo bien en el norte... traeme un poquito de brisa fresca para la semana que viene...
besos grandes (y ya sabes a quién le tienes que dar uno muy especial)

Senses...
Para nada, guapo... A ti el desamor te pega mucho (no por haberlo sufrido demasiado... eso es cosa de las percepciones...) sino porque te pega esa melancolía del final del amor, de la separación... Creo que, como yo, aprecias la belleza intrínseca de la tristeza, de la sensación de nostalgia y otros sentimientos afines... ¿a qué sí? Y (por cierto), la de Ceylan no es una cinematografía exótica... para nada... está enraizada en la más pura tradición del cine de autor europeo...
besos y cuídate.

David dijo...

Pues a mí sí que me apetece ver una peli como ésta, soy un poco masoca quizá. Ay esa terraza...