8 de febrero de 2006

Cinéma

Cuando yo era pequeño, en casa, veíamos todas las películas de la televisión. En esa época en la que sólo había dos cadenas y las películas que se emitían eran en su inmensa mayoría películas de hacía más de 15 años en el más reciente de los casos. La hora de la película era sagrada, y en muchos casos, si la película lo merecía, hasta excusa para no tener que acostarse temprano. He descubierto más tarde que en otras familias no era así. Que en otras casas no se veían las películas de la tele (de aquella época) y que el "blanco y negro" era considerado un verdadero tostón (yo, sin embargo, tenía la percepción de la las pelis en Blanco y Negro eran las "buenas").
En fin, en aquella época no era yo consciente de que cada casa, cada familia, tiene su forma particular de ver las cosas y que ésta difiere profundamente en muchas ocasiones de una puerta a la vecina. Tampoco era yo consciente de que mi madre era una cinéfila empedernida y que ese amor por el cine, tenía mucho que ver en la percepción que del cine nos hizo tener. Mi madre siempre ha sido muy vehemente en sus gustos, algo que creo haber heredado (por fortuna) y las películas que le gustaban a ella, siempre venían precedidas de grandes augurios por su parte... Ella siempre había visto las películas en el cine, en "su época". Y sabía transmitirnos esa necesidad de ver el cine y sentirlo con la pasión que lo sentía (y lo siente) ella.
Con este precedente, me encomiendo a la tarea que yo mismo propuse: resaltar 5 películas.
En mi caso, he decidido apostar por películas que no tienen que ser las mejores ni siquiera mis favoritas, pero son en todos los casos películas que me han cautivado en su primera vez (quizás no después) y que han contribuido con rotundidad a alimentar mis pasión por el CINE. También he decidido renunciar a mencionar películas más recientes, porque en los últimos 15 años yo he sido ya totalmente consciente de que el cine era algo importante en mi vida... Quizá en otros textos deje caer (sin duda lo haré) películas más recientes.
Doctor Zhivago. Porque para mí supuso el descubrimiento de la fascinación visual y plástica del cine y su capacidad para recrear paisajes físicos y humanos absolutamente cautivadores: fue el descubrimiento de lo que el cine podía sorprenderme.
Porque me sentía demasiado identificado con ese Yuri poeta que se sentía incomprendido y que buscaba intensidad en la vida. Porque la música de Jarre me arrebataba y me descubrió ese importante papel que la música juega en el cine. Yo creo que esta película, a pesar de quizás no ser la más redonda de David Lean, apunta muchos elementos que después se han desarrollado mucho en el cine posterior.
Gilda. Para mí fue el descubrimiento de la sensualidad y de la fatalidad del amor. Yo quedé abrasado literalmente por esa relación tormentosa de Glenn Ford y Rita Hayworth en la que sólo se adivinaban los hechos, pero que mantenía un secreto oscuro que nos inquietaba y nos hacía estremecernos. Recuerdo sentarme sólo ante el vídeo y repetir innumerables veces la escena donde ella brinda por la mala suerte de la mujer que había herido a Glenn Ford, con ese arrebato que nos revelaba el secreto de ese Don Juan Femenino que se lanza al desastre sin temor. A mí me temblaba el interior al verla y reconocer yo dentro de mi una fatalidad latente que aún no había comenzado a "sentir". Esta película sirve un poco de representante de otras muchas (Perversidad, por ejemplo de la que ya ha hablado alguna vez con alguno de vosotros...Laura, la mujer del cuadro...)
Vértigo. El cine americano de los años 50 y 60 me fascina. Las películas de Ophüls, Stahl, Ray, Hitchcock y tantos otros. Para mí vértigo tuvo esa fascinación del personaje de Kim Novak, con su doble personaje, ese provocador voyeurismo que inyecta Alfred, esa fascinación arrebatada, aún desde la frialdad de su prisma. Pero esta es una representante de innumerables películas más o menos contemporáneas que me gustaría poner en un lugar de honor (Picninc, La noche de la Iguana, Que el cielo la Juzgue... Aquí la lista sería interminable).
La ragazza con la valigia. Una película quizás menor, pero que a mí me cautivó tremendamente, por ese modo especial de hacer del cine europeo, en su descarnada sinceridad y en su apuesta por dejar fluir una mirada no convencional sobre las cosas. Por su lírica y por la fuerza de los personajes en una adolescencia retratada con maravillosa delicadeza por Zurlini. Acaba de salir en DVD y la he comprado... Y creo que hay alguien por ahí que está invitado especialmente a verla conmigo. Esta película representa aquí de alguna forma al cine europeo de los 50 y 60, los franceses y la nouvelle vague, el neorrealismo italiano... ¡tanto cine estupendo!
Bleu. La película de Krzysztof Kieslowski me resultó también todo un sobresalto, una manera diferente de mostrar historias "de otra forma" en el cine. El poder de lo visual, la plástica escénica conducida a hacernos sentir con fuerza. La elipsis y las incomprensiones, ese cine que deja que el espectador entre en le película y se implique en ella. Fue mi convencimiento del apasionado fervor que profeso por la cultura y el cine francés, que en aquella época ya se complementaba bastante con su literatura. En fin, es mi pequeño homenaje a la cultura que más admiro. Al concepto de civilización que han inspirado y a los valores que nos han aportado, que forman parte irremediablemente de nuestra europeidad. Bleu para mí representa también en esta lista a tantas y tantas películas que en los últimos 15 años me han fascinado.

28 comentarios:

Neverland dijo...

Difícil resumirse en cinco películas, verdad? ;-)
Hermoso recuerdo el del cine en familia, Vulcano... En mi caso, siempre tengo presente la Sesión de Tarde que daban los sábados a las cuatro y en la que emitían clásicos de los Marx, de John Ford, de Hitchcock. Muchas las veía sin auténtica conciencia de lo que sucedía en la pantalla, pero me fascinaba el claroscuro del blanco y negro o los colores impresionistas de Ford o del Hitchcock de Vértigo. Lástima que los chavales de ahora no tengan esa opción en sus televisores. Ni siquiera la de los cines de barrio, donde vi películas con trece o catorce años de Mike Leigh o Neil Jordan que acabarían dibujando mi inquietud social.
En mi caso, la cinefilia también tuvo origen familiar -mi tía y mi madre- y supongo que esos orígenes son los que labran amores y pasiones tan firmes como para intensificarse -cada vez más- a lo largo del tiempo.
En realidad, todas mis pasiones han venido de la mano de alguien especial: el cine, los libros, el teatro, la ópera... y aún hoy sigo alimentándolas gracias a que las comparto con gente que me fascina, entusiasma o incluso enamora.

Vulcano Lover dijo...

Pues sí, no ha sido nada fácil.
Ahora tengo la sensación de que me he dejado en el tintero una inmensidad de películas.
Estoy contigo en la barrera para las generaciones actuales de poder acceder a esas películas antiguas y no tan antiguas de una manera fácil.
También en lo de ir de la mano de alguien a la hora de descubrir muchas de las bellezas de la vida y del mundo. Yo también tengo mis raíces de la música, del cine o de la pintura en personas que han sabido comunicarme en su momento su pasión por ellos, de la misma forma que yo intento transmitir el amor por lo que me llena a los demás, quiza´s (como comentaba) a veces con demasiada vehemencia. Son personas que a mí también me quedan muy dentro, con fascinación, con entusiasmo, y con amor, también con amor.

Neverland dijo...

La vehemencia nunca es excesiva, querido Vulcano. En tu blog -en ti, me atrevería a decir- es una virtud.
A mí, el contagio, me sienta especialmente bien ;-)

Vulcano Lover dijo...

Si tú lo dices, te creo.
El contagio tiene sus dos vertientes, ya sabes. Juegas tanto con las palabras, como con mi impaciencia, dear neverland (w)

inquilino dijo...

Y, de nuevo, encontrando coincidencias y sintiéndome aliviada porque habéis rescatado títulos que descarté muy a mi pesar.
Cuántas veces he hechado de menos esa sesión de tarde que menciona Neverland. En el aburrido sopor de la sobremesa en casa de mi abuela descubrí King kong, a los hermanos Marx, a Hitchcock... Incluso a Tarzán. Porque también el cine B clásico puede llegar a ser fascinante, con ese terror fantástico y hermosamente cutre que hoy nos hace sonreir por su ingenuidad.
Y echo de menos esos ciclos de los martes por la noche. El Cary Grant, el de la Hepburn, el del maestro Ford. Unos ciclos hoy irrecuperables porque el exceso de oferta televisiva nos lleva con demasiada frecuencia a seleccionar lo más fácil, aquello que, como decía el payaso Schnier, nos deja vacíos por completo.
Hablas, Vulcano, de Doctor Zhivago. Esa película forma parte de mi vida porque la vi, como tú, en familia, y fue la primera en la que vi a mi hermano, siendo bien pequeño, llorar emocionado. David Lean es fabuloso. De hecho, la última película que taché de mi lista, la que habría entrado sin duda de poder elegir seis, habría sido Lawrence, por lo que tiene de épica, de individualidad frente a todos, de búsqueda de libertad y, por supuesto -y esto es una constante en mí-, por la absoluta fascinación de sus imágenes.
Y, en esta primacía de la imagen y lo pictórico, cómo no ir a otra trilogía, la de Kiewslowsky que mencionas.
La nouvelle vague... Neverland conoce mis arrebatos ansiosos y precisamente ayer desvalijé el videoclub. Entre las elegidas, Pauline en la playa y Los 400 golpes. Al final de la escapada se libró porque alguien se me había adelantado. Un cine de historias, de relaciones humanas tan cercano que se bebe con la misma facilidad con la que escuchamos las vivencias de nuestra gente.
Y lo dejo aquí, de momento, no por ganas, sino porque mis circunstancias, ahora mismo, no me permiten continuar aporreando el teclado.

Vulcano Lover dijo...

les 400 coups, pauline dans la plage Uff, no me tientes, inquilino, no me tientes. Mi sofá también queda a disposición de tardes cineclub-eras como esa.

Quiero reclamar también, como hacía Neverland por ahí (ya perdí la cuenta de dónde) las películas que son a su vez un homenaje al cine. Y entre mis recientes, y hermosa como pocas,la fescinante italiana "Dopo Mezzanotte" de Dvide Ferraio, que fruto de un sueño personal y hecho con financiación propia (el cine digital, amén de las críticas que pueda recibir ha tenido el gran logro de "democratizar" (como el gustaría a neverland decir) el hacer cine. Por su historia tierna, por sus guiños al cine Universal encerrado en esa mole antoneliana del museo del cinema torinese, por su alter-ego de Buster Keaton, maravilloso y por esa musica envolvente y esa fascinación por el efecto visual con sensibilidas... por todo ello, se ha ganado desde que la vi el año pasado un lugar de honor en mi lista particular. Además es de esas películas que puedes ver y ver sin cansarte de ellas. De esas que te purifican, de alguna forma.

inquilino dijo...

Ummm, tentar, apetecible verbo. No me tientes a tentar que acabaré tentándote ;-)

Y, volviendo a Neverland, cómo no pasar por esa joyita que es Toy Story, con toda esa filosofía existencial subyacente. O ese ataque ácido y despiadado a las convenciones sociales que es Shrek. O la crítica a la insulsa vida cotidiana de Los increíbles. Sí, el cine de animación está más vivo que nunca gracias a esa sana competencia Pixar/Dreamworks.

inquilino dijo...

Por cierto, Vulcano, agradezco la inclusión de mi enlace, sólo que... ya lo habías incluido hace tiempo ;-) No es que me importe salir dos veces X-D pero creo que no merezco tanto honor. JUAS!!!

Vulcano Lover dijo...

Ays! desmiento lo de la torpeza sólo para los aspectos técnicos. Soy una calamidad... Además, como le acabo de confesar a Neverland "en privé"... tengo mi lado freaky (ya sé que os voy a desmontar el mito, pero con tanta tentación, mejor ir con las cartas sobre la mesa.
Tiento, tientas tienta, tentamos tentáis, tientan.
TENTAR, TENTADO, TENTACIÓN... uys uys uys
Ya lo cambiaré mañana (cual escarlata) Hoy, te tengo dos veces, y ahora que lo sé, lo mantengo PORQUE QUIERO!!

Vulcano Lover dijo...
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Elorri dijo...

Querido Vulcano, no he podido evitar seguir el juego que iniciaste de las 5 películas favoritas. A mí, particularmente, me encantan las listas, elegir no me da miedo sino placer...

Así, intuyendo que no sólo me permites sino que tal vez deseas que lo haga, allá voy en orden cronólogico de descubrimiento:

- Léolo (¿hace falta alguna explicación?)

- Manhattan (sólo su final vale por otras filmografías)

- Fanny y Alexander (podría durar el doble y seguría hipnotizándome cada segundo)

- El fantasma y la señora Muir (por favor, qué historia de amor...)

- Un corazón en invierno (sobrecogedor Daniel Auteuil, sobrecogedora crónica de la frigidez emocional)

Me he quedado a gusto, y es que cada vez siento menos pudor en hacerlo.

inquilino dijo...

Vulcano, te dejaste TENTANDO. ¿O no te lo has dejado? ;-D
Por lo demás, agradezco ese PORQUE QUIERO.
Por cierto, lo de ser friqui, lejos de desmontar mitos, los agranda. Ya sabes, ponga un friqui en su vida ;-)

Vulcano Lover dijo...

De Laclos, sospecho que hay muchas conexiones. Me atraviesas con tus elecciones, que lo sepas. Fanny y Alexander ha sido (en mi lista) la que más más más me ha dolido tener que eliminar, y te recuerdo que lo he hecho desde la coherencia de la elección de mis criterios. Y "Un coeur en Hiver"... cómo me llegó esa película la primera vez que la vi. Daniel Auteil se hizo Dios para mí desde aquel día (por cierto, que tengo pendiente comentar contigo Caché, que fui a ver el mismo día que tú). Mi corazón (quizás me atreva a decir nuestros corazones) también han estado alguna vez en invierno, ¿no?

inquilino dijo...

De la lista de DeLaclos, destaco Léolo -me perturbó totalmente durante más de una semana- y, como no, Manhattan.
Fanny y Alexander es magnífica, pero yo soy más de El séptimo sello. Ya sabéis, filosofía escandinava y todos esos ladrillos tan bonitos.

PD. Ah, me pido Ordet en propieda para la próxima lista ;-)

Vulcano Lover dijo...

Ahora podríamos empezar a hacer la lista (suculenta como la anterior o incluso más) de las que se "quedaron en el saco". MMMMM ñam ñam ñam.
Amadeus (con dolor de mi corazón, lo sabéis)
West Side Story (por poner un musical, de los que soy menos aficcionado)
El Apartamento (también)
The age of Inocence
Una giornata perticolare
La fille sur le pont
The Hours
The dangerous Liasons (De Laclos, dónde quedó?)
Me estreso, me estreso... Luego pongo más

Esto de desatarse tiene su pequeño e íntimo placer, ¿no?

inquilino dijo...

Es que, amigo Vulcano, realizar una lista de descartadas implica a su vez descartar otras tantas y, buf, yo las quiero todas toditas para mí ;-)

Elorri dijo...

Quedó la sexta, Vulcano ;-)

Vulcano Lover dijo...

Ah...Me callo, pues :-(

Vulcano Lover dijo...

Inquilino, con tanto comentario, me he perdido el último tuyo.

De Nada-

Lo del tentando era una elipsis consciente, je je je. ¿o quizás una pequeña modestia o timidez, como la del domingo?
Ayer hablaba con Neverland de las elispsis en el arte, (y en el cine). Lo no dicho, sobre todo cuando es menos evidente que lo mío de antes, subyuga a los inteligentes, ¿no crees? Yo, sin serlo demasiado, me turbo con facilidad ante lo que me dicen sin decirme

Qué miércoles!!!

Elorri dijo...

Peligroso juego el de lo no dicho, Vulcano: nada más fácil que jugar a voluntad o beneficio propio con lo que no se dice pero se sugiere, se deja libre a la interpretación.

En el Arte, las elipsis bien usadas pueden ser estremecedoras.

En la vida, no las concibo salvo en una primera (y breve) etapa de seducción. En cualquier otro caso, para mí sólo revelan frigidez y/o cinismo.

amiskunderiano dijo...

Chicos, ante tanta erudición permitidme que ponga un poco de orden y vulgaridad, No sé si me voy a quedar con cinco o con diez peliculas, pero aunque suene a topicazo el cine hizo que descubriera como amar, como besar, aparte de hacerme sentir menos solo aun cuando estuviera acompañado. Ademas nada era comparabale en mi adolescencia a cuando el sol azotaba mi cara henchido de emocion cuanod salia del america multicines. Ahora el multicines es un solar al lado de la estacion del ave, y las peliculas ya forman parte de mi vocabulario y mi cerebro,

inquilino dijo...

Evidentemente, Vulcano, tu elipsis era consciente e intencionada. Pero, claro, este inquilino encuentra un placer inenarrable en empujar a expresar a viva voz lo que sólo ha sido sugerido ;-)

Vulcano Lover dijo...

Eres tentadora... Y lo sabes.

amiskunderiano dijo...

el listado al modo de delaclos sería el siguiente, dividiendo entre las antiguas y las nuevas,:

-- Annie Hall: POrque aunque hay peliculas mejores de Allen, me permitio descubrir que el perdedor que yo me sentia existia y que aunque fugazmente podia ser feliz encontrando a una annie hall con la cara de diane keaton.

--Rebeca; esa pelicula en si misma me permitio desvelar que le blanco y negro tambien podia portar grandes emociones.

--Bleu, comparto a pies juntillas la opinion de vulcano lover

-- Lawrence de Arabia, porque esa epopeya no puede ser verdad. POr las miradas de omar sharif, por la musica de Jarre, y por ser una peli perfecta.

-- Stromboli: Quizas por permitirme conocer a una ingrid bergman que me flipo y la manera en que narro algo que yo sentia cercano,

se quedan colgadas novecento y amadeus

Respecto a las modernas, solo diré unas cuantas

-- El paciente ingles
-- Jeanne y el chico formidable
-- Lo que queda del dia/ la hija de un soldado nunca llora
-- Uno de los nuestros
-- toy story 2

inquilino dijo...

;-)

amiskunderiano dijo...

y que decir de dos turbadoras y magnifica peliculas tales como soñadores y la mejor juventud

Vulcano Lover dijo...

chicos, me van a echar del blog por exceso de capacidad... Así que... SEGUIDDDDD, me encantáis.

Vipère de Gabon dijo...

Amante-del-volcán y amantes del amante-del-volcán os ofrezco mi decálogo de películas que me gustaría fuesen tema de conversación:

Cinco españolas:

1. Los atracadores (1963), de
Rovira Beleta
2. El extraño viaje (1964), de Fernán-Gómez
3. Pim, pam, pum ... ¡fuego! (1975)
4. Los días del pasado (1977), de Mario Camus
5. La Colmena (1982), de Mario
Camus

Cinco extranjeras:
1. El gran carnaval (1950), de Billy Wilder
2. ¿Pero quién mató a Harry? (1955), de A. Hitchcock
3. Toma el dinero y corre (1968), de Woody Allen
4. Fedora (1977), de Billy Wilder
5. Fuego en el cuerpo (1981), de Lawrence Kasdan